Resumen
- Fernando Alonso aseguró que el turbocompresor de su Aston Martin estaba roto después de los problemas sufridos durante el GP de Singapur.
- Honda negó haber identificado una rotura del turbo y explicó que decidió sustituirlo a partir de las observaciones del piloto.
- La unidad de potencia continuó presentando dificultades de entrega de energía durante la carrera, que Alonso terminó en el 16º puesto.
La relación entre Fernando Alonso y Honda atraviesa un nuevo momento de tensión después del GP de Singapur de Fórmula 1. El piloto español aseguró que el turbocompresor de su Aston Martin estaba roto y necesitaba ser sustituido, pero Shintaro Orihara, responsable técnico del fabricante japonés en pista, afirmó que los datos no mostraban una avería importante.
La discrepancia apareció después de un fin de semana en el que Alonso volvió a sufrir problemas con la unidad de potencia, incluso después de los cambios realizados antes de la carrera del domingo. El bicampeón terminó 16º, lejos de los puntos, en un circuito donde Aston Martin esperaba ser más competitivo.
Alonso aseguró que el turbo estaba roto
Los problemas comenzaron durante la sprint del sábado, cuando Alonso denunció dificultades con la respuesta del motor Honda y llegó a plantear la posibilidad de abandonar para disponer de más tiempo para trabajar en el coche.
Después de quedar eliminado en la Q1 de la clasificación principal, Aston Martin decidió sustituir el turbocompresor. La intervención, junto con cambios en la configuración de la suspensión, obligó al español a comenzar la carrera desde el pit-lane.
Al explicar la decisión, Alonso sostuvo que el turbo utilizado el sábado estaba roto y debía ser sustituido, independientemente de las consecuencias deportivas.
Sin embargo, Honda ofreció una explicación diferente.

Honda niega una avería confirmada y explica por qué cambió el componente
Orihara afirmó que los datos analizados por Honda no mostraban una rotura del turbocompresor. El fabricante japonés decidió realizar la sustitución después de escuchar las observaciones de Alonso sobre el comportamiento del coche.
“El turbo no estaba roto. Decidimos cambiarlo por los comentarios de Fernando. En los datos todavía no encontramos ningún problema importante“, explicó el responsable técnico de Honda.
El ingeniero destacó que las sensaciones del piloto también forman parte del proceso de diagnóstico, especialmente cuando los sistemas de telemetría no muestran una anomalía evidente.
“El piloto es el mejor sensor“, añadió Orihara, que aseguró que Honda revisará nuevamente la información recopilada durante el fin de semana y la comparará con los registros anteriores.
La diferencia entre ambas versiones no permite concluir que Alonso se haya equivocado al identificar los problemas. Lo que Honda cuestiona es la existencia de una rotura del turbo confirmada por sus datos, no necesariamente las dificultades de funcionamiento denunciadas por el español.
Los problemas continuaron incluso después del cambio
La sustitución no solucionó todas las dificultades del Aston Martin durante la carrera.
Alonso volvió a protestar por radio debido a la entrega irregular de energía eléctrica y calificó de ridículo el comportamiento del motor Honda.
El español explicó posteriormente que la potencia no siempre aparecía en los momentos adecuados y que el coche perdía rendimiento al acelerar, especialmente después de las neutralizaciones.
Orihara reconoció que el equipo todavía debe trabajar en la manejabilidad de la unidad de potencia y en la gestión de energía, dos factores que pueden afectar el rendimiento incluso en circuitos donde la velocidad máxima no es determinante.
El responsable japonés también admitió que Singapur dejó al descubierto el nivel actual de competitividad de Aston Martin frente a sus rivales.
Aston Martin y Honda buscan respuestas antes de Austin
El resultado representó un retroceso después del octavo puesto conseguido por Alonso en Sepang, donde Aston Martin había mostrado señales de recuperación.
Singapur parecía ofrecer condiciones favorables por sus numerosas curvas lentas y rectas relativamente cortas. Sin embargo, los problemas de respuesta del motor y gestión de energía impidieron aprovechar esas características.
El próximo compromiso será el GP de Estados Unidos, del 23 al 25 de octubre, en el Circuito de las Américas.
Honda tendrá que determinar si los problemas identificados en Marina Bay estaban relacionados con las características específicas del trazado o si requieren nuevas modificaciones en la gestión de la unidad de potencia.
La discrepancia sobre el turbo agrega presión a una asociación que todavía busca respuestas técnicas. Alonso asegura que el componente estaba roto; Honda sostiene que no encontró una avería confirmada, aunque reconoce que el comportamiento del motor sigue necesitando mejoras.