Bernie Ecclestone, la Federación Internacional del Automóvil (FIA) y Formula One Management (FOM) ya tienen fecha para presentar su apelación e intentar revertir una decisión anterior del Tribunal Superior de Inglaterra y Gales, que permitió que avance la demanda de Felipe Massa por el título de Fórmula 1 de 2008. Después de que se autorizara la apelación en junio de este año, la Justicia británica estableció que la audiencia se llevará a cabo el 2 y 3 de febrero de 2027.

La audiencia de apelación corresponde al proceso judicial que Massa inició contra Ecclestone, la FIA y la F1, en el que reclama una indemnización de 64 millones de libras esterlinas por la polémica temporada 2008. El brasileño no busca modificar el resultado que le permitió a Lewis Hamilton conquistar su primer título mundial, sino obtener una compensación económica por los ingresos que considera que perdió al no consagrarse campeón, a raíz del controvertido GP de Singapur de aquel año.

Si el Tribunal Supremo del Reino Unido acepta la apelación presentada por Ecclestone, la FIA y FOM y desestima la única reclamación que continúa vigente, la demanda de Massa quedará cerrada sin llegar a juicio. En cambio, si rechaza el recurso, el proceso podrá avanzar hacia un juicio completo ante el Tribunal Superior, donde se analizará el fondo de las acusaciones del brasileño.

La batalla judicial comenzó después de que Ecclestone, exdirector ejecutivo de la Fórmula 1, afirmara en una entrevista con el sitio alemán F1 Insider que ya conocía el escándalo del Crashgate, cuando Renault le ordenó a Nelsinho Piquet que chocara deliberadamente para beneficiar a Fernando Alonso. Massa, que peleaba por el campeonato mundial contra Hamilton, resultó perjudicado por aquella maniobra.

Ecclestone aseguró que decidió no revelar esa información y que consideraba al brasileño como el verdadero campeón mundial de 2008. A partir de esas declaraciones, el equipo jurídico de Massa envió inicialmente una carta a la FIA y a la F1, en la que detalló los hechos y presentó las pruebas que respaldaban su reclamo.

El escándalo del Crashgate salió a la luz en 2009, poco después de que Piquet fuera despedido de Renault. Tanto Flavio Briatore, jefe del equipo, como Pat Symonds, director de ingeniería, fueron sancionados con la exclusión de la Fórmula 1. Sin embargo, consiguieron revertir las sanciones ante la Justicia francesa y acordaron mantenerse alejados del Mundial durante un período determinado. Por su parte, Nelsinho nunca volvió a competir en la categoría.

Nelsinho Piquet, protagonista del escándalo más grande la historia de la Fórmula 1. (Foto: Reproducción/F1)

En aquel momento, Felipe Massa reclamó que se anulara el resultado del GP de Singapur, pero el reglamento de la FIA impidió que esa posibilidad prosperara. Según el Código Deportivo Internacional, la clasificación del campeonato no podía modificarse después de la ceremonia de entrega de premios de la entidad. Sin embargo, el reclamo de una compensación económica sigue vigente.

La Fórmula 1 continuará este fin de semana con el GP de Estados Unidos.

Arte: Ignacio Bogado / Grande Premio en Español