La FIA aprobó nuevas exigencias operativas para los equipos de Fórmula 1 a partir de 2027, con el objetivo de evitar posibles vacíos legales relacionados al techo presupuestario. Las medidas establecen la separación física y digital entre los empleados vinculados a la categoría y los profesionales de otras divisiones de los fabricantes, además de imponer normas estrictas para el acceso a las fábricas y el traslado de personal.
Según informó la versión inglesa del sitio Motorsport, el cambio busca impedir que los equipos obtengan ventajas técnicas mediante la colaboración de empleados cuyos salarios son pagados por otras áreas de la empresa, sin que los costos correspondientes se contabilicen dentro del límite de gastos de la F1.
La preocupación se centra en las divisiones tecnológicas que desarrollan proyectos fuera del automovilismo, pero que pueden aprovechar los conocimientos adquiridos en la categoría. Entre los ejemplos aparecen Red Bull Advanced Technologies y McLaren Applied Technologies, estructuras vinculadas a grupos que también compiten en la Fórmula 1.
Aunque no existen pruebas de que estas divisiones se utilizaran para eludir el reglamento, la FIA busca eliminar la posibilidad de que especialistas en aerodinámica, diseñadores y otros profesionales contribuyan al desarrollo de los autos sin que sus actividades se contabilicen debidamente dentro del techo presupuestario.

La FIA exigirá una separación física en las fábricas
Las nuevas normas incluyen un apartado específico en el reglamento operativo de la Fórmula 1 y establecen una estricta separación entre los espacios destinados al personal de la categoría y las áreas utilizadas por los empleados de otros proyectos.
Los equipos deberán delimitar zonas restringidas en las fábricas, a las que solo podrán acceder los empleados autorizados a trabajar en las operaciones de la F1. Estos espacios tendrán que contar con sistemas electrónicos de control de ingreso y egreso, mientras que los registros deberán conservarse durante tres años para permitir eventuales auditorías de la FIA.
Los comedores, pasillos, estacionamientos y espacios comunes podrán seguir siendo utilizados por distintos departamentos, siempre que no se empleen para realizar actividades laborales relacionadas con los proyectos. De esta manera, se busca evitar que la cercanía física facilite el intercambio informal de información técnica entre los empleados vinculados a la F1 y los profesionales de otras divisiones.

Los sistemas informáticos también estarán sujetos a las nuevas restricciones
Además de la separación de los espacios físicos, los equipos deberán mantener apartados los sistemas informáticos utilizados en las operaciones de la F1 de aquellos destinados a otros proyectos. La medida busca impedir que los empleados sin autorización tengan acceso a documentos, herramientas e información técnica relacionada con el desarrollo de los autos.
El reglamento también contempla restricciones para evitar posibles intentos de eludir las exigencias mediante aplicaciones de mensajería, dispositivos de almacenamiento externo, contratos o transferencias internas de personal.
De esta manera, la fiscalización no se limitará a la ubicación de los empleados dentro de las fábricas. La FIA también buscará impedir que la información y los conocimientos técnicos circulen entre departamentos a través de canales digitales o mediante modificaciones contractuales que no reflejen las tareas efectivamente realizadas.

Los traslados de empleados tendrán un período de espera
Las nuevas disposiciones establecen condiciones específicas para el traslado de profesionales entre las operaciones de la F1 y otras divisiones de las empresas. Un empleado que pase de un área externa al sector restringido de la F1 deberá cumplir un período de espera de tres meses.
Durante ese plazo, no podrá realizar actividades relacionadas con la categoría ni con las demás áreas, según las condiciones establecidas en el reglamento citado por la fuente original. Tampoco tendrá acceso a los sistemas informáticos restringidos.
En el caso contrario, el traslado de un empleado de la F1 a un proyecto especial requerirá un nuevo contrato y la asignación de permisos digitales diferentes, incluida una nueva dirección de correo electrónico. Además, el profesional deberá comprometerse a trabajar exclusivamente en tareas ajenas a la categoría durante los siguientes 12 meses.