El primer día de actividades abierto al público en el GP de São Paulo estuvo marcado por la emoción de los aficionados que se agolparon frente al paddock a la espera de un saludo de los pilotos. Sin embargo, también hubo numerosas quejas de los espectadores que llegaron a las tribunas y se encontraron con asientos numerados, pese a que durante el proceso de compra no se informó que las ubicaciones eran asignadas. GRANDE PRÊMIO recibió testimonios de aficionados que asistieron a Interlagos con grupos de amigos o familiares, pero se vieron obligados a sentarse separados.

Este fue el caso de Gabriela, quien junto con otros nueve amigos eligió uno de los sectores más solicitados por su vista del circuito: el H, ubicado en la segunda parte de la S de Senna. Las entradas para esa tribuna se vendieron a través de la plataforma Eventim, con precios de entre 1425 y 2950 reales. Sin embargo, cuando llegaron al lugar este viernes, no pudieron sentarse juntos como tenían previsto.

«En el momento de comprar la entrada NO se informa que los asientos son numerados, pero cuando llegamos nos quieren obligar a sentarnos en los lugares asignados», denunció la aficionada en una publicación de GRANDE PRÊMIO en X.

«Somos un grupo de diez personas que no compramos las entradas juntas porque Eventim no lo permite. Incluso quienes compraron en la misma operación quedaron separados. Una amiga nuestra tiene asignado un sector que ni siquiera existe, mientras que un montón de argentinos están sentados juntos, algo que sería imposible por la forma en que se realizó la venta. Para empeorar las cosas, el sector no tiene agua en los baños ni tampoco para beber», denunció.

Erika también se comunicó con GRANDE PRÊMIO a través de X y relató una experiencia similar en el sector R, una tribuna ubicada inmediatamente después de la S de Senna, cuyas entradas costaron entre 1075 y 2150 reales. «El lugar no es bueno. Está cerca del alambrado y la visibilidad es limitada. Llegamos temprano para intentar conseguir una buena ubicación y nos encontramos con la obligación de ocupar asientos asignados. Antes del mediodía, ya no quedaba agua en el punto de hidratación», relató.

Los aficionados en Interlagos en 2025, con las tribunas para el público con discapacidad elevadas. (Foto: Nathalya Verza/Archivo)

Rafael Vanni fue otro de los aficionados que compartió su desagradable experiencia durante el primer día de actividades de la F1 en Interlagos. En el sector Porto Bank, describió la situación como «indignante». «En ningún momento del proceso de compra nos informaron que los asientos serían numerados y mucho menos tuvimos la opción de elegir dónde sentarnos».

«Compramos las entradas por separado porque había un límite de dos por CPF [número de identificación fiscal brasileño] y ahora nos obligan a estar separados. Además, ¡hay personas que tienen la visión completamente bloqueada por estructuras, a pesar de haber pagado una fortuna por la entrada!», protestó. Los precios de las entradas para el sector de Rafael oscilaron entre 1250 y 2500 reales.

«El personal no puede resolver nada y la organización no ofrece ninguna solución. ¡Estamos reuniendo a los afectados del sector Porto para exigir medidas urgentes!», afirmó.

La vista del sector A para personas con discapacidad antes de la reforma. (Foto: Douglas Verza)

La accesibilidad empeoró tras las reformas en el sector A

Como si no fueran suficientes los problemas con los asientos numerados y la falta de agua en distintos puntos del circuito, la accesibilidad para las personas con discapacidad también empeoró tras las últimas reformas realizadas en Interlagos. Douglas Verza Alves es una persona con discapacidad y tiene un canal de YouTube llamado Acessibilidade Por Aí, en el que ofrece consejos sobre viajes, trabajo y otros temas. Este año asistió al sector A, que antes de las obras contaba con tres espacios destinados a personas con discapacidad, movilidad reducida y adultos mayores.

«Con las obras que hicieron, eliminaron los tres espacios. Ahora estamos al mismo nivel. Es decir, aunque las personas que tenemos adelante permanezcan sentadas, ya no podemos ver la pista. El espacio destinado a personas con discapacidad, usuarios de sillas de ruedas, personas con movilidad reducida y adultos mayores quedó completamente perjudicado. No podemos ver nada. Es un absurdo, un verdadero absurdo», declaró.

Douglas también contó que se comunicó con la administración, pero le respondieron que «no pueden hacer nada». Sin embargo, cuestionó indignado: «Pero el precio de la entrada sigue siendo el mismo, ¿no? Es un absurdo», protestó el aficionado, que asistió a Interlagos acompañado por su hijastra, Nathalya Verza. Ella también tomó fotografías que muestran las graves dificultades de visibilidad que enfrentan las personas con discapacidad y las compartió con GRANDE PRÊMIO.

La visión del sector A para personas con discapacidad después de la reforma. (Foto: Douglas Verza)

GRANDE PRÊMIO trasladó los testimonios a la organización del GP de São Paulo y cuestionó la obligatoriedad de ocupar asientos asignados, pese a que durante el proceso de compra no se ofreció la posibilidad de elegir las ubicaciones. En un comunicado, los organizadores explicaron: «Tuvimos algunas fallas puntuales en la colocación de los números de los asientos en determinadas áreas. Esto no impidió que ubicáramos a las personas en los mismos sectores para los que compraron sus entradas. Lamentamos los inconvenientes ocasionados e informamos que estamos trabajando para solucionar el problema».

GRANDE PRÊMIO también consultó por los problemas de accesibilidad que surgieron tras la última reforma, pero todavía no recibió una respuesta. Esta nota se actualizará en cuanto la organización se pronuncie al respecto.

Colaboración: Gabrielle Tiepolo/Grande Prêmio