Newey recuerda proyecto que cambió el rumbo de su carrera: «Un desastre total»
Adrian Newey, nuevo jefe de Aston Martin a los 67 años, hizo una retrospectiva de su trayectoria y resaltó el aprendizaje que significó haber hecho un diseño equivocado en un auto de Fórmula 1.
Adrian Newey, uno de los diseñadores más exitosos en la historia de la Fórmula 1 y actual jefe de Aston Martin, hizo una retrospectiva de su extensa carrera en la categoría. El ingeniero británico de 67 años destacó que los fracasos, más que los períodos de éxito, fueron determinantes para moldear su trayectoria y le dieron herramientas para reaccionar en momentos de crisis.
Responsable de 26 títulos mundiales entre Pilotos y Constructores, Newey trabaja actualmente en el diseño del auto de Aston Martin para el reglamento de 2026, luego de haber sido anunciado recientemente como jefe del equipo.
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En su participación en el podcast James Allen on F1, recordó uno de los episodios más destacados del inicio de su carrera, cuando pasó rápidamente de ser una revelación de la ingeniería a ser objeto de dudas dentro y fuera del equipo.
Tras ganar títulos en la Indy a mediados de la década de 1980, Newey llegó a la F1 con March, que más tarde se convertiría en Leyton House. El primer coche bajo la responsabilidad directa del ingeniero, en 1988, superó las expectativas, pero el siguiente modelo tuvo un rendimiento muy por debajo de lo esperado, lo que supuso un punto de inflexión.
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«Tengo la suerte de sentir pasión por algo, y luego se trata de intentar desarrollarlo, trabajar con todos, con los compañeros, y también desarrollar resiliencia. Todo el mundo recuerda los buenos resultados, claro, pero no recuerda los años malos. A menudo, son precisamente esos momentos los que te moldean y determinan cómo reaccionas ante ellos, además de cómo intentas mantener la confianza en ti mismo», afirmó.
Newey explicó que, tras una serie de logros cuando aún era muy joven, acabó dejándose llevar por el reconocimiento precoz. Según el ingeniero, la experiencia fue dura, pero fundamental para evolucionar.
«Tuve una carrera dorada en mis 20 años. Todos esos coches ganaron carreras o campeonatos. El Leyton House de 1988 (N del R: denominado March 881), el primer coche de F1 del que fui responsable, superó las expectativas. Me convertí en el «nuevo chico de la ingeniería» en la categoría. Quizás eso se me subió un poco a la cabeza. Leía esos artículos elogiosos en la prensa y pensaba: «Si el primero les pareció bueno, esperen a ver el segundo». Y ese fue un desastre total», reconoció Newey, en referencia al auto que se denominó March Lleyton House CG 891 de 1989, y que tuvo no tuvo el rendimiento de su antecesor.
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«Mirando atrás, fue muy bueno para mí, porque me enseñó que en la ingeniería no hay lugar para el ego. Hay que mantener los pies en la tierra y ser objetivo. No fueron solo unas cuantas carreras malas, fue todo el año. Personalmente, no entendía qué le pasaba al coche, y empiezas a perder la confianza en ti mismo. Algunos compañeros también empezaron a perder la confianza en mí», concluyó Newey.
La Fórmula 1 volverá a acelerar del 26 al 30 de enero con pruebas privadas en Barcelona. Después llevará a cabo en Bahréin otras dos sesiones de pretemporada: del 11 al 13 y del 18 al 20 de febrero.