El sábado en el Autódromo Hermanos Rodríguez se presentaba con un favoritismo de Max Verstappen en la lucha por la pole position del GP de México de Fórmula 1. De hecho, el líder del campeonato se mostró fuerte en los entrenamientos libres y también en los dos primeros segmentos de la sesión de clasificación. Sin embargo, cuando llegó el momento de pasar a la Q3, el holandés tuvo que lidiar con dos problemas inesperados: una caída repentina en el equilibrio de su Red Bull y un incidente justo delante de él. Y con el agravante que era de dos autos de la empresa de bebidas energéticas.
Verstappen marcó su primera vuelta rápida en 1min16s225, pero fue superado por el sorprendente Valtteri Bottas, que completó su vuelta de pole en 1min15s875, mientras que Lewis Hamilton clavó 1min16s020. Todavía había tiempo para un último intento, pero fue entonces cuando ocurrió el incidente.
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En la mitad del circuito, Yuki Tsunoda se salió de pista y Sergio Pérez, que estaba detrás del piloto japonés, también se desconcentró y se fue al pasto. Verstappen admitió que se asustó y levantó el pie durante unos segundos. Eso fue suficiente para arruinar cualquier intento de hacer la pole en México de forma definitiva. Así, el piloto del auto #33 tuvo que conformarse con el tercer puesto de la parrilla.
“Parece que el equilibrio cayó un poco durante la clasificación. Y, de hecho, en la última vuelta, estaba preparado para hacer un buen intento. No sé qué pasó delante mío, pero había dos tipos que se estaban despistando”, explicó Max en una entrevista poco después de la clasificación.
“Pensé que era una bandera amarilla, luego levanté el pie y la vuelta se destruyó, por supuesto”, se lamentó.

Verstappen completó su vuelta rápida con un derrape al salir a la vuelta principal. Pero incluso con la falta de equilibrio del auto, el holandés opinó que hubiera logrado la pole de no mediar el incidente entre Pérez y Tsunoda. “Incluso con eso y sin un gran equilibrio, creo que todavía podríamos haber hecho la vuelta de la pole”.
El holandés también fue preguntado por un problema que Red Bull detectó minutos antes de la clasificación, sobre el alerón móvil del coche. Pero Verstappen dejó claro que no hubo ninguna falla provocada por aquel inconveniente.
“Tuvimos que arreglarlo, pero creo que todo volvió a la normalidad al final de la clasificación. No es lo ideal, pero no creo que esa sea la razón por la cual la clasificación haya sido una batalla”, manifestó.
En definitiva, Max sabe que es el momento de entender lo que ocurrió y buscar la reacción del domingo. “Es simplemente una clasificación que no fue buena para nosotros, pero no vamos a usar esos [neumáticos blandos, usados en la Q3] mañana. Todavía hay mucho por lo que luchar”, aseguró Verstappen.