Adrian Newey, jefe de Aston Martin, reveló que Honda está decepcionada por la falta de avances en su unidad de potencia para la temporada 2026 de Fórmula 1. Sin embargo, el directivo destacó que, aunque la situación no cambiará de un día para otro, el fabricante japonés cuenta con profesionales muy capacitados y decididos a mejorar. Además, recordó cuando la marca comenzó a suministrar motores a Red Bull y señaló que se trata de escenarios muy diferentes.
A pesar de la importante inversión realizada para convertirse en una de las principales potencias de la categoría con el nuevo reglamento, el equipo británico atraviesa una situación complicada. Además de los numerosos problemas con el chasis del AMR26, el motor Honda sufrió múltiples fallas, especialmente durante la primera mitad de la temporada. A tal punto que Fernando Alonso y Lance Stroll ni siquiera conseguían terminar las carreras debido a los problemas de confiabilidad.
La diferencia de rendimiento entre la unidad de potencia japonesa y las de sus rivales llegó a ser tan considerable que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) comenzó a estudiar una posible modificación del reglamento ADUO (Oportunidades Adicionales de Desarrollo y Actualización, por sus siglas en inglés) para 2027. Incluso después de introducir actualizaciones que permitieron mejorar el rendimiento, Aston Martin continúa por delante únicamente del debutante Cadillac en el Mundial de Constructores.
Newey reveló que Honda esperaba conseguir una evolución más importante después de introducir las mejoras y que el fabricante japonés quedó decepcionado con el desarrollo de la temporada.

“Creo que es justo decir que Honda probablemente quedó un poco decepcionada con los avances que consiguió este año. Pero, como suele ocurrir en estas situaciones, eso no hace más que reforzar la determinación de seguir adelante en el futuro”, declaró el directivo, quien destacó la necesidad de tener paciencia.
“Obviamente, el futuro es lo que importa para ambas empresas. Están muy decididas a mejorar. Estas cosas no cambian de un día para otro, pero ambas organizaciones cuentan ahora con muchas personas capacitadas y numerosos procesos eficaces que ya están en marcha”, remarcó.
Newey señaló que la situación de Honda no es comparable con la de 2019, cuando el fabricante comenzó a suministrar motores al equipo principal de Red Bull, después de haber trabajado con Toro Rosso durante 2018.
“En realidad, Honda está un poco más atrás de donde se encontraba cuando Red Bull, como equipo oficial, comenzó a utilizar sus motores en 2019. Eso ocurrió cuatro temporadas después de su regreso a la F1, en 2015”, recordó.
En 2021, el fabricante japonés anunció su salida de la categoría, aunque continuó suministrando motores a los dos equipos del grupo de bebidas energizantes y mantuvo el apoyo técnico. Debido al aumento de la electrificación de las unidades de potencia con el reglamento de F1 2026, Honda regresó oficialmente como socio de Aston Martin.
“Por lo tanto, este es su primer año de regreso. Es una gran empresa. Tengo plena confianza en que se recuperarán rápidamente y comprenderán los problemas que plantea este reglamento específico para las unidades de potencia”, completó.
La Fórmula 1 continuará con su actividad este sábado, para celebrar el tercer entrenamiento y la clasificación del GP de Estados Unidos.
