Resumen

Christian Horner considera que Adrian Newey está viviendo en Aston Martin una situación muy parecida a la que encontró cuando comenzó a trabajar en Red Bull hace dos décadas. El exjefe de la escudería austríaca recordó que el equipo no estaba preparado para las exigencias técnicas del diseñador en 2006 y 2007, una dificultad que ahora identifica en la estructura británica durante la complicada temporada 2026 de Fórmula 1.

La comparación aparece después de que Aston Martin reconociera problemas importantes en su organización, sus procesos de fabricación y el desarrollo del AMR26. Fernando Alonso consiguió apenas siete puntos en los primeros 17 Grandes Premios, mientras Honda también admitió dificultades de potencia y confiabilidad con su nueva unidad de potencia.

En una entrevista con Autosport, Horner explicó que la llegada de Newey a Red Bull provocó resistencia interna, porque parte del personal consideraba que el ingeniero debía adaptarse a los métodos existentes. El dirigente defendía exactamente lo contrario.

Horner recuerda la resistencia que encontró Newey en Red Bull

Horner consiguió contratar a Newey después de su etapa en McLaren, con la participación de Dietrich Mateschitz y David Coulthard en las conversaciones. El diseñador comenzó a trabajar en Red Bull en 2006, cuando la estructura todavía estaba construyendo su identidad después de la compra de Jaguar.

El exjefe explicó que algunos integrantes del equipo se resistieron a modificar sus procedimientos para atender las exigencias del nuevo responsable técnico.

“Había resistencia cuando contraté a Adrian y conseguí convencerlo de venir. Parte de la vieja guardia de Jaguar pensaba que él tendría que adaptarse a nuestra manera de trabajar. Y yo pensaba exactamente lo contrario: nosotros teníamos que adaptarnos a su manera de trabajar”, recordó Horner.

El británico consideraba que los antecedentes de Newey justificaban reorganizar el equipo alrededor de sus necesidades, especialmente porque el ingeniero ya había participado en numerosos proyectos ganadores con Williams y McLaren.

Christian Horner (Foto: Red Bull Content Pool)

Red Bull sufrió problemas de fiabilidad porque no estaba preparada

La falta de infraestructura quedó expuesta durante el desarrollo del primer monoplaza diseñado por Newey para Red Bull.

Horner recordó que el ingeniero exigió la introducción de una caja de cambios con cambio de marchas sin interrupción de potencia, conocida como seamless-shift, porque ofrecía una ventaja importante de rendimiento.

Sin embargo, Red Bull no disponía de todas las herramientas necesarias para desarrollar y validar correctamente el sistema.

“Adrian quería una caja de cambios seamless-shift porque podía aportar varias décimas por vuelta, pero apenas conseguíamos completar cuatro vueltas antes de que se rompiera”, explicó.

El equipo tampoco tenía un banco de pruebas específico para la transmisión ni otras instalaciones que el diseñador consideraba fundamentales.

Como consecuencia, el monoplaza de 2007 presentó problemas de fiabilidad, suspensión, transmisión y sistemas eléctricos. Horner reconoció que Red Bull todavía no tenía la estructura necesaria para aprovechar plenamente el trabajo de Newey.

Horner ve la misma situación en Aston Martin

El exdirigente considera que las dificultades actuales de Aston Martin recuerdan aquel período.

“Desde fuera, parece que la historia se está repitiendo”, afirmó Horner.

El británico explicó que Newey llegó a Aston Martin con una metodología desarrollada durante décadas y necesita una organización capaz de trabajar de acuerdo con sus exigencias.

“Adrian llegó a Aston Martin y necesita trabajar de la manera a la que está acostumbrado. Evidentemente, el equipo todavía no estaba preparado ni equipado para eso, así que seguramente está intentando reorganizar la estructura”, agregó.

La comparación representa la evaluación de Horner desde fuera de Aston Martin, no una conclusión basada en su participación directa en el proyecto de Silverstone.

Newey también reconoció problemas estructurales en Aston Martin

Las declaraciones de Horner coinciden con dificultades que el propio Newey ya había identificado.

El diseñador reconoció que Aston Martin comenzó tarde el desarrollo del coche de 2026 y que el equipo no disponía de procesos internos suficientemente eficientes para responder a las exigencias del nuevo reglamento.

El AMR26 presentó exceso de peso, falta de carga aerodinámica y dificultades relacionadas con la integración de la unidad de potencia Honda.

Newey también explicó que algunos sistemas de fabricación y organización habían sido modificados repetidamente durante años sin una modernización completa.

El resultado fue un proceso de construcción complicado, con componentes que no siempre llegaban en los plazos necesarios y dificultades para coordinar los diferentes departamentos.

Los problemas de organización, aerodinámica y Honda dejaron a Aston Martin entre los equipos menos competitivos de F1 2026, aunque las actualizaciones introducidas durante la temporada permitieron algunas mejoras.

Honda también admite errores en el proyecto de Alonso

La situación de Aston Martin no se limita al chasis. Honda reconoció que comenzó tarde el desarrollo de su unidad de potencia para el reglamento de 2026 y que perdió prácticamente dos años al reconstruir su estructura técnica.

Koji Watanabe, presidente de Honda Racing Corporation, explicó que el fabricante concentró inicialmente sus recursos en los sistemas eléctricos y posteriormente encontró dificultades para recuperar el retraso en el motor de combustión.

La segunda especificación mejoró algunos aspectos de potencia, pero volvió a presentar problemas de manejabilidad.

Honda admitió que perdió casi dos años de desarrollo y explicó las dificultades que afectan a Alonso, mientras Aston Martin continúa trabajando para mejorar la integración entre el motor y el monoplaza.