El circuito de Ímola se convirtió en uno de los principales candidatos para albergar la última carrera de la temporada 2026 de Fórmula 1, en caso de que las carreras programadas en Medio Oriente deban cancelarse debido al recrudecimiento de las tensiones geopolíticas en la región. La reciente escalada de conflictos entre Estados Unidos e Irán no solo mermó las posibilidades de que Bahrein regrese al calendario de este año, sino que también puso en duda la celebración de las últimas carreras en Qatar y Abu Dhabi.
Según información del portal The Race, la planificación para la recta final del campeonato sigue sin definirse. Mientras los dirigentes de la categoría se acercan a un acuerdo con Malasia para sustituir a Bahrein, se espera que una decisión oficial sobre el futuro de las carreras en Lusail y Yas Marina se tome solo a última hora. Aun así, la categoría está preparando un plan de contingencia.

Ante la imposibilidad de ir a Qatar y Abu Dhabi, la F1 desea agregar una etapa después del Gran Premio de Las Vegas, programado para el 21 de noviembre, utilizando preferentemente la fecha original de Abu Dhabi: el 6 de diciembre. Con la probable confirmación de Malasia, la realización de una carrera más aseguraría que la temporada de 2026 alcance la marca de 22 etapas, cumpliendo así con importantes obligaciones contractuales comerciales.
Anteriormente, Portimão se consideraba la opción favorita para ser la sede de la última carrera del campeonato, en gran parte debido a que ya cuenta con la infraestructura necesaria y a las condiciones climáticas favorables que hay a fin de año en territorio portugués. Sin embargo, la dirección del autódromo planea realizar mejoras en las instalaciones para recibir el Gran Premio de Portugal en 2027 y 2028. Organizar una carrera de última hora en diciembre podría comprometer ese cronograma de obras.
Ante esto, Ímola entró con fuerza en la lista reducida de alternativas. Sin embargo, la realización de una etapa en diciembre plantearía un desafío técnico inusual para los equipos y los pilotos: la temperatura máxima promedio en la región es de 7 °C, con un promedio general de 4 °C, lo que haría extremadamente difícil calentar adecuadamente los neumáticos.

Por otro lado, existe un fuerte atractivo estratégico y emocional. La carrera en Italia cobra sentido en un año en el que Kimi Antonelli se perfila como favorito al título y Ferrari aún sueña con desafiar a Mercedes por el Campeonato Mundial de Constructores.
Se espera que las novedades sobre el calendario se anuncien pronto. El destino de Bahréin debería decidirse esta semana. El Consejo Mundial del Deporte del Motor de la Federación Internacional del Automóvil (FIA) está evaluando la seguridad para la definición del Mundial de Resistencia -prevista en Sakhir a inicios de noviembre- y la decisión se dará a conocer en los próximos días. Un veredicto negativo por parte de la entidad también debería llevar a la oficialización de la cancelación de la carrera de F1 en Bahréin, además de reforzar la exclusión de las fechas de Qatar y Abu Dhabi.