Lewis Hamilton reconoció que necesita evitar seguir cometiendo errores después de recibir su cuarta sanción en tres carreras durante el Gran Premio de Hungría. El piloto de Ferrari admitió que sus últimas competencias no estuvieron a la altura de lo esperado, prometió «dejar de dar motivos» para ser objeto de nuevas sanciones por parte de la Federación Internacional de Automóvil (FIA) y se mostró autocrítico respecto a los episodios recientes.
Hamilton volvió a ser sancionado en Hungría tras exceder el límite de velocidad en los boxes durante la parte final de la carrera. La penalización de cinco segundos hizo que el británico cayera del cuarto al quinto lugar, terminando detrás de su compañero en Ferrari, Charles Leclerc.
En una entrevista con los periodistas luego de la competencia, el heptacampeón afirmó que no cree que exista ningún tipo de persecución por parte de la FIA y reconoció que la sucesión de sanciones se debe, principalmente, a sus propios errores.
“Necesito dejar de dar motivos para que me impongan sanciones de acá en adelante, es una necesidad. Creo que las últimas tres carreras fueron bastante malas de mi parte”, afirmó.
“En Silverstone, la culpa en la salida fue mía. En la carrera anterior [Bélgica], incluso el piloto con el que choqué [George Russell] declaró que solo fue un incidente de carrera. Aun así, me impusieron esa sanción. Creo que no era necesaria, pero me costó muchos puntos”, destacó.
Hamilton también comentó el incidente con Oscar Piastri en la clasificación de Hungría y admitió que hubo una falla de comunicación con el equipo.
“En cuanto al incidente del sábado [con Piastri], fue realmente una desgracia. Asumo la responsabilidad. Al estar en la pista, debí haber mirado por los espejos. Pensaba que todos estarían terminando su vuelta rápida, pero la información que recibí llegó muy tarde, justo cuando él ya estaba detrás de mí. Así que fue un error de comunicación”, concluyó.
La Fórmula 1 entra ahora en receso. La categoría reanudará las actividades de la temporada 2026 del 21 al 23 de agosto, con el Gran Premio de los Países Bajos, en Zandvoort.